Violaciones de
los Derechos Humanos

ARTÍCULO 4: NINGUNA ESCLAVITUD

“Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas”.

En el norte de Uganda, las guerrillas del LRA (Ejército de Resistencia del Señor) han secuestrado a 20.000 niños durante los últimos años y los han obligado a servir como soldados o esclavas sexuales para el ejército.

En Guinea-Bissau, los niños, tan jóvenes como de 5 años, son sacados del país para trabajar en los campos de algodón en el sur de Senegal, o como mendigos en la capital. En Ghan niños de entre 5 y 14 años son engañados con falsas promesas de educación y de futuro y puestos en trabajos peligrosos y sin ninguna remuneración en la industria pesquera.

En Asia, Japón es el país principal de destino para la trata de mujeres, especialmente las mujeres procedentes de Filipinas y Tailandia. La UNICEF estima que hay 60.000 niños prostituidos en las Filipinas.

El Departamento de Estado de Estados Unidos estima que entre 600.000 y 820.000 hombres, mujeres y niños son víctimas del tráfico de personas a través de fronteras internacionales cada año, la mitad de los cuales son menores de edad e incluye un número récord de mujeres y niñas que huyen de Irak. En casi todos los países, incluyendo Canadá, los EE.UU. y el Reino Unido, la deportación o el acoso son las respuestas gubernamentales habituales, sin servicios de asistencia a las víctimas.

En la República Dominicana, las operaciones de una red de traficantes condujeron a la muerte por asfixia a 25 trabajadores inmigrantes haitianos. En 2007, dos civiles y dos militares fueron condenados a penas indulgentes de prisión por su participación en la operación.

En Somalia, en 2007, más de 1.400 refugiados de Somalia y de Etiopía, murieron en el mar en operaciones de tráfico de personas.

ARTÍCULO 5: NINGUNA TORTURA

“Nadie será sometido a torturas o tratamientos crueles, inhumanos o degradantes”.

En 2008, las autoridades de EE.UU. continuaron reteniendo a 270 presos en la Bahía de Guantánamo, Cuba, sin cargos ni juicio, sometiéndolos al “submarino”, una tortura que simula el ahogamiento. El Presidente George W. Bush autorizó a la CIA a continuar con detenciones e interrogatorios secretos, a pesar de su violación del derecho internacional.

En Darfur, la violencia, las atrocidades y los secuestros están desenfrenados y la ayuda externa casi imposibilitada. Las mujeres en particular son víctimas de asaltos continuos, con más de 200 violaciones en las cercanías de un campamento de refugiados en un periodo de semanas, sin ningún esfuerzo por parte de las autoridades para sancionar a los perpetradores.

En la República Democrática del Congo, los actos de tortura y malos tratos son habitualmente cometidos por los servicios de seguridad del gobierno y grupos armados, incluidas palizas prolongadas, apuñalamientos y violaciones de los detenidos. Los detenidos permanecen incomunicados, a veces en lugares de detención secretos. En 2007, la Guardia Republicana (guardia presidencial) y la división de Servicios Especiales de la policía en Kinshasa arbitrariamente detuvieron y torturaron a numerosos individuos etiquetados como críticos del gobierno.